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martes, 14 de mayo de 2013

Dolores que no debes ignorar

Los dolores que no debes ignorar son aquellos que se vuelven frecuentes y cada vez más intensos, nuestro cuerpo siempre da señales, lo que comunmente se denominan síntomas, que por lo general indican algún problema de salud, por esta razón es necesario prestarles siempre la debida importancia a fin de evitar consecuencias serias y graves. Existen diversas formas de dolor, pero nos limitaremos a mencionar las seis formas más importantes y que por lo general revisten algún problema más profundo y que siempre deben ser motivo de una visita a su especialista.

1. Dolor de cabeza.
  El dolor de cabeza suele ser un problema común y puede ser causado por algún cuadro de estrés, o puede presentarse como síntoma de alguna enfermedad leve, tipo resfriado, y hasta puede ser consecuencia de una noche de excesos, pero cuando éste no puede ser calmado por un analgésico y se vuelve intenso y severo, y crees que no tiene relación alguna con tu actividad, debe ser tratado por un médico para descartar cualquier anomalía en el cerebro.
2. Dolor de espalada.
 Los dolores en la espalda baja, cintura, o en general cualquier parte de nuestra espalda son muy comunes y guardan relación con la actividad física que desarrollamos, y suele ser un tanto dificultoso saber cuando el dolor de espalda se convierte en algo serio y para tomarlo en cuenta. Si la intensidad del dolor se torna cada vez más fuerte y éste no desaparece en dos o tres semanas, la visita al especialista se hace necesaria, más aún si se suma a esto dolores, entumecimiento y debilidad en alguna de las piernas. En muchos casos, el dolor de espalda suele ser una molestia constante cuando existen problemas de osteoporosis, intestinales, disfunciones en la vejiga, o renales.
3. Dolor o ardor en el tracto digestivo.
 Los problemas digestivos como ardor, dolor y en general molestias que se asocian con la ingesta de algunos alimentos o sustancias, se presentan a menudo en casi todas las personas, una mala alimentación o malos hábitos de consumo, cuadros de estrés y ansiedad, traen como consecuencia vómitos, náuseas, flatulencia, diarrea, dolor de estómago, y ardor en diversas partes del tracto digestivo. Si bien es cierto que estos síntomas no parecen estar asociados a problemas serios o graves, hay que tener en cuenta, como cualquier dolor, que si la intensidad se incrementa y no nos permite realizar nuestras actividades diarias, tenemos que acudir al especialista para descartar cualquier anomalía grave, sobretodo en los casos de dolor abdominal intenso y frecuente, o edolor n la parte derecha del abdomen, porque podría tratarse de algún problema serio como apendicitis, úlceras, problemas en el intestino o pancreas.
4. Dolor en las piernas.
 Nuestros miembros inferiores soportan una cantidad de peso todos los días, durante nuestras actividades diarias como caminar, correr, y más aún si practicamos algún deporte, siempre notaremos algún tipo de cansancio y dolor en algunas partes, pero si repentinamente aparece el dolor, sin motivo alguno y no le permite realizar las actividades más sencillas, no hay que pensarlo dos veces y acuidr al médico, pues podría tratarse de algún problema de salud que compremete a otros órganos de tu cuerpo, o tratarse de problemas como los coágulos de sangre que requieren atención urgente de un médico.
5. Dolor al orinar.
 Uno de los problemas más frecuentes que tenemos los hombres a cierta edad, es la molestia al orinar, tanto el dolor como el ardor, así como la presencia de sangre o turbidez, esto suele estar asociado a problemas renales o en general problemas en el tracto urinario, si a estas molestias se suman síntomas como el dolor de espalda o la fiebre se debe acudir con urgencia a un centro médico o visitar a su urólogo para que pueda realizar los análisis respectivos y descartar cualquier lesión grave que pueda existir. Hay que mencionar que este problema puede presentarse también en personas jóvenes y podría deberse a una infección en las vías urinarias, cálculos renales, o peor aún, problemas de insuficiencia renal.
6. Dolor en el pecho.
 El dolor en el pecho, sobretodo en el lado izquierdo, es uno de los dolores que más alarma genera en las personas, si bien es cierto que el dolor podría manifestarse a causa de algún problema leve, siempre es bueno acudir al centro médico a realizarse un chequeo de rutina, más aún si el dolor viene acompañado por una sensación de pesadez en el pecho y esto se extiende a los brazos y a la mandíbula, y hay dificultad para respirar. En muchos casos el dolor de pecho puede ser causado por la mala digestión, pues al generarse muchos gases, estos oprimen el pecho y otras partes, también hay casos de dolor en el pecho cuando se han realizado ejercicios físicos de manera excesiva o inadecuada y se dañan algunos músculos de esta zona. 

En todo caso, los chequeos médicos de rutina nos evitarán cualquier preocupación y además, en caso de que exista algún problema serio, éste podrá ser tratado adecuadamente y como en todo mal que se detecta a tiempo, el tratamiento es menos costoso y más rápido y efectivo.

lunes, 6 de mayo de 2013

Lumbalgia o lumbago: Recomendaciones y ejercicios

La lumbalgia o lumbago no es más que el dolor de la espalda baja, en la zona lumbar, que tiene como causa un síndrome músculo-esquelético, en otras palabras, un trastornos que tiene que ver con las vértebras lumbares y las estructuras de los músculos, ligamentos, nervios y discos intervertebrales. La lumbalgia puede ser aguda o crónica, en ambos casos son patologías dolorosas localizadas en la parte baja de la espalda, en el caso del lumbago agudo, el primer síntoma es la aparición repentina de un dolor muscular en la parte baja de la espalda, se trata de un dolor que se expande a otras partes cercanas, por lo general a las piernas o a una de ellas. Las causas pueden deberse muchos factores, como la conformación de anomalías congénitas de la columna lumbar, siendo la más frecuente de todas la espina bífida, que se caracteriza por la falta de unión en el canal que acoge a la médula espinal, en algunas vértebras lumbares o incluso más abajo; otra de las causas son las alteraciones traumáticas de la parte baja de la espalda éstas pueden ser esguinces lumbosacros, fracturas vertebrales y hernias discales. Esta última es la patología más temida por los deportistas pues es la causa más frecuente de dolor intenso en la parte baja de la espalda y en la pierna. Pero es necesario conocer brevemente la anatomía de la columna vertebral para entender lo que es una hernia discal. En la parte baja de la espalda están las últimas doce vértebras dorsales, las cinco vértebras lumbares y el hueso sacro, que está constituido por varias vértebras que se ha fusionado, el cuerpo vertebral, que se halla en la cara anterior de cada vértebra, se une tanto a la superior como a la inferior por medio del llamado disco intervertebral, una especie de amortiguador, delante de este disco se encuentra la médula espinal. Cuando se presenta la hernia discal, el disco intervertebral se va hacia atrás y empieza a tener contacto con la médula espinal, este contacto hace que se produzca un dolor intenso que luego se hace crónico. Este dolor suele extenderse hacia las piernas y aquí es cuando se convierte en ciática, pues la raíz del nervio ciático se ve oprimido a su salida de la médula espinal. Este tipo de lumbalgia, llamada por algunos también lumbociática, se presenta en casi la mayoría de personas en algún momento de su vida y es uno de los motivos más comunes de la ausencia laboral, produciendo lógicamente un gran número de consultas médicas. Pero lo más peligroso de este mal es que se haga crónico, y es cuando ya se hace necesaria una intervención quirúrgica.

Algunas soluciones.
Las personas que padecen lumbalgias suelen encontrar en algunas posiciones la calma al dolor, además de la toma de analgésicos y antiinflamatorios, la corrección de la postura reviste una enorme importancia, es recomendable el descanso en posición horizontal y sobre un plano duro de preferencia, obviamente recomendado por algún especialista. En algunos casos muy agudos las personas llegan a pasar horas echadas en el suelo, pues es lo único que les causa alivio. Algunos traumatólogos recomiendan una postura especial llamada postura de psoas, que consiste en recostarse en el suleo boca arriba y elevar las piernas, colocándolas encima de una silla, de modo que los muslos queden en posición vertical y el resto de las piernas, desde la rodilla hasta los pies, queden en posición horizontal sobre la silla.
Si existe algún deporte beneficioso para este problema, sólo en los períodos de mejoría y no cuando el dolor está presente, es la natación, este deporte tiene entre otras ventajas el hecho de no producir daño alguno a la columna vertebral.
Hay que tener en cuenta que el ejercicio físico debe plantearse con precaución en las personas que sufren de lumbalgia, se hace necesario e imprescindible el calentamiento bien hecho con ejercicios suaves para que la región lumbar no se vea sometida de forma súbita a esfuerzos exigentes. El deporte que sí está totalmente prohibido es el ciclismo.